Luces y sombras

Era la hora en que la luz de la tarde empezaba a caer y el lente de la Nikon a mostrarse insuficiente. Me quedaban a lo sumo quince minutos en el interior de la iglesia; más allá, en el patio, el crepúsculo me concedería quizás una hora más. La figura del cristo crucificado me inquietó […]